EL TERRORISMO ISLAMICO
Luis Pacheco Manya - Suboficial Segundo - IN.
DIRECCIÓN GENERAL DE INTELIGENCIA DEL C.C. DE LAS FF.AA DEL ECUADOR.
6-NOV-2001
Tiene disculpas un soldado que sea vencido; pero el ser sorprendido por falta de precauciones, no la tiene nunca.- Federico El Grande.
El tiempo, padre de la sabiduría, transcurre irremisiblemente, nos deja lecciones dolorosas para reflexionar. Hoy, me he propuesto ser irreverente con las organizaciones de inteligencia y seguridad de Norteamérica. He dejado transcurrir el tiempo, para de una manera más serena y con calma realizar un mejor análisis sobre los sangrientos incidentes terroristas de aquel fatal 11 de septiembre, cuando un grupo de fanáticos religiosos pusieron en jaque a la poderosa nación norteamericana.
Es evidente que la religión ha probado ser la herramienta más útil de las organizaciones en Medio Oriente, pero debe ser la variedad fundamentalista, desprovista de tolerancia para los no creyentes la que nos despertara brutalmente de este marasmo.
Mawlana Abul Ala Mawdudi (1903-1979), proveyó la estructura filosófica para el terrorismo fundamentalista. Sus trabajos han sido traducidos a varias lenguas importantes de los musulmanes. Mawdudi afirma en sus obras que "la soberanía política pertenece solo a Dios y por tanto debe ser ejercida en su nombre por ser un gobernante religioso guiado solamente por la Ley Islámica. En ese Estado no puede haber espacio para actitudes o creencias occidentales. La decadencia del Islam ocurrió por la aceptación del secularismo occidental y por tanto debe ser desarraigado para restablecer la pureza islámica. Cualquiera y todos los medios deben usarse para salvar al Islam y retornarlo a su lugar apropiado".
Tales creencias rechazan la histórica tolerancia del Islam, así como sus críticas contra la violencia, supuestamente porque la amenaza es muy grande. "La crueldad contra los no creyentes, los pusilánimes, los musulmanes devotos y los inocentes está justificada por la primordial importancia del objetivo". Los escritos de Mawdudi desafían a las autoridades tradicionales y da a los terroristas una justificación religiosa que utilizan con gran oportunidad.
En 1966, el Gran Sheik de Al Alzahar, primera autoridad religiosa de Egipto observó retóricamente dicha filosofía, "¿Cómo pudo ocurrir que una persona que mata mujeres, niños, ancianos y personas inocentes en general, pueda ser llamado mártir?. Es increíble, en realidad, las creencias se han vuelto herramientas efectivas de aquellos interesados mantener el poder secular .
Los terroristas, escudados detrás del fundamentalismo, se han comprometido en un alto nivel de violencia dirigida incluso contra su propio pueblo, con ejecución de secuestros, violación y cautiverio de mujeres jóvenes.
Ese mismo año, los terroristas degollaron a seis mujeres y a una niña, mutilaron sus cuerpos en venganza por una redada realizada por las Fuerzas de Seguridad en Argelia; hay que sumar a esto las cerca de 550 mujeres que han sido asesinadas en estos últimos años, así como un centenar que han sido tratadas brutalmente por estos terroristas.
Todo lo citado anteriormente, se encuentra descrito con lujo de detalles en el "Manual de Terrorismo Internacional", publicado en 1977, por el Instituto de Investigaciones Culturales Latinoamericanas; de lectura obligada para cada uno de los agentes del Arma del Silencio y materia fundamental en los Cursos Básicos de Inteligencia y Seguridad Militar.
A todo esto se debe añadir el creciente número de terroristas profesionales disponibles para contratar. El núcleo de este grupo está constituido por ex mujaheddin, los luchadores afganos antisoviéticos, que subsecuentemente derivaron al terrorismo profesional y que fueron financiados en parte con dinero del tráfico de heroína. Hoy esos "luchadores de la libertad", son terroristas que ya anteriormente colocaron una bomba en el mismo World Trade Center de Nueva York.
Estos terroristas nacen a partir de inflamadas ideas de justicia social y terminan atrapados por la parafernalia diabólica y demencial de sectas pseudo religiosas que los deshumanizan, pues religión viene de Religare, que significa: unir, y expresa la doliente ambición del ser humano de integrarse con los demás y con el mundo, de encontrar una armonía común frente a la solitaria inmensidad de la vida.
El multimillonario Usama Ben Laden, militante saudi disidente y descendiente de una familia dinerada de comerciantes que ha sido privado de su ciudadanía árabe, considerado que controla una fortuna de alrededor de 5 mil millones de dólares y muy involucrado con varias empresas lucrativas, es el mejor ejemplo de esa privatización del apoyo terrorista. Ben Laden luchó en Afganistán con los mujaheddin. Estos individuos proceden de las clases marginadas, con pocas esperanzas de progresar social y económicamente, por lo tanto optan por la vida terrorista que les proporciona dinero, posición y profesión.
La Defense Inteligence Agency hace la siguiente analogía entre la tecnología y sus efectos con relación al combatiente. En 1865 se requerían 38.830 soldados para vigilar 10 Km, se procesaban 30 palabras por minuto, usando el telégrafo. En 1914, para la Primera Guerra Mundial, eran necesarios 4.040 soldados, se procesaban la misma cantidad de palabras por minuto y se usaba el mismo telégrafo; para 1945, la Segunda Guerra Mundial, ya aparece el Teletipo con el cual se procesan 66 palabras por minuto y se requieren 300 soldados para vigilar los mismos 10 Km.; en cambio para 1991, en la Guerra del Golfo Pérsico, usando la computadora, se procesan 192.000 palabras por minuto y se requieren 24 soldados para el mismo trabajo; finalmente para el siglo XXI, Guerras del futuro, se lograrán procesar 1.5 billones de palabras por minuto, se requerirán tres soldados y se recurrirá al uso de instrumentos cognitivos e Inteligencia Artificial.
Estimados lectores, saquen usted sus propias conclusiones, pero los resultados están a la vista. No funciona la tecnología sin el ser humano, ni éste sin la tecnología, pues, son complementarios. Más aún, ahora que la violencia demencial azota a varios países del mundo y cada vez se hace evidente la participación de terroristas sicópatas y fanáticos religiosos que han conformado un frente común en contra de los Estados Unidos, para muestra tenemos que:
Si sabemos que los hechos pasados son inamovibles y pertenecen a Inteligencia Básica, que los eventos presentes son dinámicos y pertenecen a la realidad o Inteligencia Corriente; y, ambas representan las fuentes principales para materializar la Inteligencia Prospectiva, tan indispensable en la actualidad y pregonada por Albin Toffer, "Más allá de lo previsible, está lo imprevisible. Lo imprevisible no es algo que no exista, sino algo que ahora no podemos saber cómo será, pero que ahora no podamos saber o conocer como será lo imprevisible, no significa que tengamos que desentendernos de ello, ni que renunciemos a interesarnos en ello. Lo imprevisible es un tema de estudio tan bueno como cualquier otro y para ello utilizamos la Prospectiva".
Estos conceptos lo conocen los militares norteamericanos y debieron tomar las medidas de seguridad necesarias para neutralizar cualquier amenaza, más aún cuando la Constitución Política, encomienda la seguridad de un Estado a sus Fuerzas Armadas, y como parte de éstas, los servicios de Inteligencia Militar, por tanto, la responsabilidad de lo acontecido aquel fatídico día, la comparten todos estos organismos:
Además, es conocido que existen Gobiernos inescrupulosos que han usado y usan terroristas mercenarios para desbaratar la economía de un oponente, dañar las relaciones internacionales y en definitiva deteriorar la estabilidad social. Estos Estados Maleantes llevan a cabo guerras a favor de otros, mientras niegan cualquier vínculos con los terroristas. Estos terroristas, especialmente en el Medio Oriente, encuentran Estados patrocinadores para proveer dinero y medios logísticos, llámense estos, Irán, Irak, Siria, Libia o Sudán que han patrocinado a varios grupos, así como también los Estados del Golfo y Jordania que han sido intimidados para proporcionarles apoyo.
En la Conferencia Antiterrorista realizada en marzo-1966, en Sharm al-Shaykh, patrocinada por Egipto y Estados Unidos se recalcó la cooperación internacional para tratar la globalización del terrorismo. Todos acordaron que la localización de los terroristas requiere mucho más que cooperación internacional. La rápida participación de la información es un paso primordial y muy importante. Sin inteligencia oportuna, una sociedad amenazada poco puede hacer para proyectar medios efectivos para neutralizar a los terroristas, desviar alguna horrible pérdida de vidas inocentes o hasta un chantaje nuclear. Se esperaba demasiado de esta conferencia, pero al final solo quedó en buenas intenciones y nada más. La población no es ingenua y presiente que estas reuniones de líderes mundiales son únicamente un teatro político y no eventos serios.
Para finalizar, sería recomendable repasar el libro "Combatiendo el terrorismo: cómo las democracias pueden derrotar el terrorismo doméstico e internacional", escrito por Benjamín Netanyahu, en él constan algunas pautas para enfrentar el terrorismo:
Debe entenderse que ningún país está seguro, no importa con que cuidado trate de acomodar a varios grupos o permanecer neutral. Países inocentes, igual que pueblos inocentes, se convierten en blancos terroristas.
Los terroristas usan los límites internacionales y celos jurisdiccionales para su ventaja. Retener información ayuda solamente a los terroristas. Para que la información sea útil, debe ser compartida rápidamente, dentro de horas, no días, y debe hacerse en todo el mundo.
Actualmente, Inglaterra, Dinamarca, Suecia, Alemania y otros países le han concedido asilo a conocidos terroristas. Ofrecer asilo no le garantiza protección al país anfitrión, ni siquiera del individuo que ha protegido. El caso de Abdul Rachman, actualmente en prisión por encontrarse involucrado en el atentado de 1992, contra el World Trade Center en Nueva York, es un claro ejemplo.
No se les debe permitir que alcancen un nivel de actividad amenazante o reclutar seguidores. Desafortunadamente, es un proceso de nunca acabar. Aquí es instructiva la experiencia de los japoneses. Las autoridades japonesas cometieron el error de creer que todos los grupos terroristas son directa y obviamente políticos. Pasaron por alto un destructivo culto que abogaba la total destrucción del mundo, no solamente del Japón y su población. Como resultado, el letal ataque con gas en el metro de Tokio estuvo cerca de ser uno de los peores incidentes terroristas del siglo.
Debido a que gentes inocentes son usadas como escudos, la Policía debe ser entrenada a usar la fuerza cuidadosamente. Sin una organización entrenada, las mismas autoridades pudieran muy bien destruir instalaciones y poner en peligro a ciudadanos inocentes. En realidad, un puñado de terroristas pueden provocar destrucción y muerte y una operación antiterrorista pobremente manejada puede causar más daño que los terroristas.
Una tregua les permite reagruparse para la siguiente ofensiva. Los grupos terroristas deben acordar y realmente abandonar el uso de la violencia y entrar en la arena política o no puede haber compromiso excepto a expensas del Estado.
El establecimiento de negocios de fachada que hacen dinero legalmente, pero también son usados para transferir fondos, armas y explosivos alrededor del mundo, deben ser parados. Esta es un área donde el crimen organizado internacional y los grupos terroristas parecen combinarse y, sin duda, cooperar para su ventaja mutua. Se dice frecuentemente que el dinero es la leche materna de los políticos, pudiera ser aun más verdad del terrorismo.
Las Naciones Unidas puede ser usadas aquí para imponer sanciones.
Esto involucra educar a la población en cada detalle del terrorismo, la naturaleza de la amenaza, qué pasos están dando las autoridades para tratar con la misma y que puede esperar la población. Debe tenerse en mente que el temor al terrorismo es en sí mismo una de sus armas. Una población bien informada, puede ser en arma antiterrorista más efectiva. Es decir, el alcance de la amenaza, una vez entendida, será puesta en contexto y hecha manejable. Una población confiada puede ayudar a las autoridades antiterroristas a localizar individuos y alertarlos de posibles actividades. Esto se vuelve particularmente importante si existe una gran comunidad de inmigrantes que pueda ser explotada por los terroristas. En resumen, la población debe ser educada y constantemente informada.